Cuando éramos rígidos

Perdida en el trastero desde hace unos cuantos meses, desde que me saqué el carne de conducir y me la traje a Noain, estaba parada. Hoy sabado se me han caido todos los planes, es lo que pasa por querer estar en dieciochomil frentes. Algun día entraré en razon y dejaré de ser tan funesto, aunque de momento es lo que hay. Por lo menos soy conciente de donde cojeo.
El caso es que, entre unos pedales nuevos y unas cubiertas Sliks que tenía de una antigua bici casi sin estrenar, me he animado a darle una vuelta rapida y dejarla preparada para convertirla en un comodo medio de transporte para la ciudad, en el momento que deje de llover.
La verdad que ya la he sacado para probarla y de paso comprar unas cervezas en el super. Muy comoda, que diferencia entre estos ruedos de carretero y las jairoler, La portura sobre la bici muy comoda. Me tendré que agenciar una horquilla rígida para dejarla niquelada del todo.

Me ha quedado escuálida perdida

1 comentario:

bOrJa dijo...

Una bella máquina don Pert. Yo tengo ganas hace tiempo de montarme una rígida para hacer el gasdrul por la ciudad y para apuntarme a alguna pruebica duatlera.
Disfrútala!!